Renuevo el piso. Tras arduas deliberaciones internas que incluían la búsqueda de nuevo emplazamiento y la vuelta al hogar familiar, la decisión ganadora ha sido el plan A. Sigo sin saber qué será de mí a partir de septiembre, si podré pagar el alquiler o tendré que hacer malabares por los semáforos, ni si conseguiré irme a algún país remoto del mundo, pero al menos un añito más continuaré por aquí. Salme se viene al piso, así que es muy posible que me descubra a mí misma soltando un 'copón' de vez en cuando o con la paranoia de estar viviendo en Muchachada Nui. Quitando esos detalles mínimos, y ya que al casero todo le parece estupendo, no seré yo quien ponga pegas al asunto.
Ahora tenemos un año por delante para ir cumpliendo todos los planes que nos hemos ido proponiendo: montar un ejército Playmobil en el salón, inundar el pasillo para poder desplazarnos en canoa, hacernos con un cuadro del virrey Morcillo que presida la entrada, poner lianas por la cocina para movernos sin pisar el suelo...
Haremos la sesión de fotos pertinente cuando el chico se instale definitivamente, por lo que hasta entonces habrá que conformarse con documentos gráficos ya publicados pero no por ello con menos encanto...
3 comentarios:
jajaja en buena te metes! esperamos oir ese Copon!
uops!!Me parece genial la opción y espero que consigáis todos los planes que tenéis. Muaka, y a ver cuando nos encontramos de nuevo.
eeeehhh...perdon¿?¿?¿?
y esa cosa se hace llamar mi hermano???
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